|
PARA LOS POETAS DE LA POESIA QUE CAMINAN ENTRE VAINAS
DESCONOCIENDO SUS PROPIAS VAINAS.
Oscar Fernández
osfernandezve@hotmail.com
porque la nada que no sabe nadar, pretende decir que el algo que no siempre es derecho o zurdo, católico o musulmán, hombre o mujer, blanco o negro, policía o estudiante, monja o prustituta, contador público o poeta, perro o gato, manicurista o físico nuclear. En el mundo multicromático de verdades apalancadas, la verdad se fue de paseo y los científicos se volvieron poetas y los poetas sonambuleában entre manicomios de galletas.
No sé si el vino es verde o si la sopa sabe a gelatina, pero la conciencia no sabe, no huele, no huele; y si sabe y huele, entonces no es conciencia. Es perfume o cualquier cosa podrida, pero conciencia no.
Sólo la creencia del payaso mariguanero nos hace pensar que el poder se come con sal y azúcar y que la pimienta es solo un aderezo, pero los poetas gastrónomos que no saben de estrellas sino de estrellados dicen otra cosa.
El pulmón respira silencios mientras los funerales de las ideas modernas se detienen en tu puerta. No sabemos porqué, tal vez quieren llevarte. Y es que las letras también están muertas.
¿Como se puede vivir en medio del olvido sin comer cotufas?
¿Cómo se puede caminar por las sombras y no quemarse?
¿Cómo se puede ser inmortal en medio de puros dioses?
Solo el crepúsculo solitario conoce las respuestas que nadie quiere escuchar.
Quien mas que la prostituta encantadora de serpientes, puede acercarse a la respuesta, ya que en nuestro camino no existen verdades o sendas vírgenes.
Nos reunimos en medio del naufragio cotidiano, para descubrir que nunca hemos estado, que nunca hemos sido, que nunca hemos permitido que la sustancia que no es mas que mentira, nos cuente sus verdades.
|